BOUTIQUE MANDARINA
De la tienda de barrio al carrito.
El problema
Una tienda de más de cuarenta años que cambia de manos y no existía en internet. Con el relevo tocaba darse a conocer otra vez y contar algo nuevo: sigue cuidando a la clientela de siempre y ahora viste a todas las edades y todas las tallas.
La solución
Su propia tienda online y, detrás, un panel hecho a medida que reúne lo que suelen ser cinco herramientas distintas: stock, mostrador, contabilidad, envíos y fotos de producto. Se maneja sin saber de tecnología.
Medido
Una prenda se ve completa en 0,7 s en un ordenador y la página no da saltos mientras carga.
Google Lighthouse sobre boutiquemandarina.es · mediana de 3 pasadas · 24 sep 2026
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El panel es la mitad del proyecto. Las plataformas de catálogo traen un back office pensado para quien vive del comercio electrónico; aquí hacía falta lo contrario: pocas pantallas, cada cosa donde se espera y ningún ajuste que dé miedo tocar.
Una boutique no vende cien unidades por talla, vende piezas contadas. El sistema imprime sus propias etiquetas con código de barras: al leerlas en el mostrador se marca lo que entra al probador, lo que se vende o lo que vuelve a la percha. El TPV del mostrador y la tienda online son el mismo sistema, así que el stock cuadra siempre.
La contabilidad vive ahí también: sube sus gastos, las ventas se generan solas y su gestoría se lo descarga todo desde un enlace seguro. Los envíos van integrados con Packlink, así que compra y gestiona las etiquetas sin salir del panel.
Las fotos de producto eran el cuello de botella. Montar una sesión con fotógrafo, estudio y modelo no está al alcance de una tienda de barrio, y el servicio que usaba antes se le iba a media hora y varios euros por prenda. Ahora las genera el propio panel, con escenarios y modelos por temporada para que todo el catálogo se vea igual de bien: en ese mismo rato salen seis prendas y cada una cuesta unas ocho veces menos.
Y la tienda se cambia de ropa sola: el vídeo de la portada se cambia por temporada y hasta los textos legales se editan desde ajustes, sin llamarme.